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La Bandera Negra

 

 

 Un mensaje para los más Optimistas:
La Bandera Negra es un odioso instrumento que utiliza el Oficial del Día para dificultar las partidas de regatas concurridas donde la impaciencia, la ansiedad o la corriente influyen poderosamente en la flota causando partidas prematuras.
Un buen partidor no es aquel que lo hace al lado de la lancha o de la boya sino quien encuentra en la congestionada línea de partida el agujero propicio para salir a plena velocidad en el instante de la partida. La pericia está en encontrar el lugar. Debe ser amplio como para permitir maniobrar con facilidad y comodidad, debe estar lo más raleado posible de participantes para permitir recibir aire limpio de turbulencias, y aquellos que estén en los lados no deben ser contrarios peligrosos ni los que disputan la delantera del campeonato. Más bien los más flojitos de la flota. Los menos agresivos.
Un campeón se pasa una de cada diez partidas pero es también hábil para recuperarse, fundamentalmente porque sabe que está pasado y en cuanto escucha la confirmación que algo no ha salido a pedir de boca (dos o más sonidos en la partida) está listo para actuar en consecuencia.
Un buen competidor no subestima al Oficial del Día (éste de donde salió?, quién lo conoce?), ni piensa que será incapaz de poder anotar a todos los pasados si es que son muchos. Un regatista de verdad se abstiene de quien está en la lancha y trata de hacer las cosas lo más precisas posibles para no estar en infracción en el momento de la partida. Es engorroso tener que rehabilitarse en esas condiciones. Es bien cierto que si bien todos los sentidos están alertas para lograr el cometido existen cuestiones de último momento que pueden modificar sustancialmente el resultado, como la actitud de alguien que pretende sacarlo a uno orzando, pero la experiencia también nos ha enseñado a resolver esas situaciones para salir airoso. Las clases menores generalmente cuentan con un coach que acompaña a las respectivas flotas hasta el área de regata y permanece con ellos hasta el seguro regreso a puerto.
La preocupación del instructor es que los pupilos larguen con buenas, en primera línea, libres del blanqueteo de otros barcos, si es posible cerca de la lancha y, no importa como, mantengan todos los requisitos cumplidos en todo momento. Es así como favorece la boya y todos siguen apilados en torno a la lancha haciendo infinitos bordes de una eslora de extensión para no despegarse de ella y mantener la posición deseada.
El instructor generalmente reclama que la línea está mal fondeada, que la marca da de borde y que la línea es corta. Lo que no se entiende es porque dicen que la línea está mal fondeada y los pupilos largan en el extremo equivocado. El OdD trata de fondear la línea ligeramente chanfleada en estos casos como para alentar a los menores más despiertos a largar alejados de la lancha, pero la consigna de largar en la lancha prevalece y es difícil alejarlos de allí con esa estratagema.
Estas quejas al OdD sólo suceden en la Argentina y serían incapaces de hacer esos reclamos en cualquier país del otro mundo. Otro pedido reiterado es saber por los pasados, en caso de haberlos, cosa que queda registrada en una o dos cintas fono magnéticas y requiere de un trabajo extra, ya que después de tomadas las llegadas corresponde limpiar de la lista a los partidores prematuros que no se rehabilitaron y así conformar la clasificación de la regata.
Y volviendo al tema de largar junto a la lancha; nadie les ha dicho a esos aprendices que la lancha produce un socaire y remolino de viento pernicioso en su cercanía? y que en ocasiones tiene pegada a ella un entorno de calma por elevación del aire que se acerca a ese obstáculo?.
Las flotas multitudinarias son un serio problema para las autoridades de regata en el instante de la partida y los oficiales novatos tienden a dejar caer los brazos y murmurar un "ma... si!!!... larguen de una vez" después de dos intentos con Blue Peter (Papa) y decenas de pasados.
Con esos antecedentes en la memoria reciente de los competidores es fácil entender como la primera partida de cualquier regata de Optimist todos se jueguen a que sea del tipo "ma... si!!!" en cuyo caso sería fatal para la clasificación largar en tercera o cuarta fila. En la última década no he asistido a ninguna regata de Optimist, que teniendo un sistema de partida sencillo, haya registrado un número de partidores prematuros registrables. Siempre han sido "miles".
He comprobado que la Bandera Negra los sosiega.
No cabe duda que los optimistas son buenos para determinar donde está la línea y saben como hacerlo en el momento justo cuando las papas queman y hay peligro de ligar un BFD, pero cuando no quieren correr más, cuando quieren forzar la largada de la última regata más allá del tiempo límite pueden ser mañosos y adoptar comportamientos masivos.
Cuando se inicia el tiempo de la bandera negra, un minuto antes de la partida, la flota trata de evolucionar en forma lenta, conservando posiciones relativas y avanzando lo mínimo necesario para cumplir con los tiempos remanentes sin sobrepasar la línea de partida. A medida que se acerca la hora cero los márgenes de maniobra se hacen más escasos y los desplazamientos más riesgosos. Es admisible que alguno sea detectado cerca de los bordes de la línea de partida, no tanto en el centro por la formación de una línea de frente concavidad hacia la marca de barlovento, pero cuando la flota comienza a registrar infractores (en buen número) faltando cincuenta y nueve segundos para la señal de partida otro es el análisis que corresponde y no se trata de algo ocasional, fortuito, imprevisible o guiado por la mala fortuna.
Haciendo las cosas más difíciles
El OdD cuenta con unas instrucciones de regata y un RRV como sagradas escrituras a respetar.
Conociendo las modalidades de los participantes los integrantes del comité de reglas escriben los procedimientos adecuados para lidiar con las diferentes conductas deportivas que presentan las flotas numerosas y es así como se han implementado cuatro sistemas de partida diferente.
1) La inocente Blue Peter marca (con la bandera Papa del CIS) la señal preparatoria de la más sencilla de las partidas.
2) La bandera India del CIS es señal preparatoria cuando está en vigencia la regla "Rodeando los Extremos" que prevé que todo aquel que esté del lado del recorrido en el minuto previo a la señal de partida debe volver al lado de la pre-partida rodeando uno de los extremos de la línea. El área de penalización es toda la zona comprendida del lado del recorrido de la línea de partida y sus extensiones. El competidor puede iniciar la maniobra de regreso cuando lo desee después de sentirse infractor de la regla (30.1) o cuando en la lancha de la CR iza la bandera letra X-ray del CIS apoyada con un sonido, aparte del de la partida. Tendrá que volver al lado de la pre-partida rodeando uno de los dos extremos, la boya o la lancha.
3) Cuando la señal preparatoria es la bandera Zulú del CIS (30.2), la cosa se complica un poco más y los prematuros, o sea aquellos que están en el triángulo comprendido entre las marcas del extremo de la línea de partida y la primera marca del recorrido durante el último minuto previo a la señal de partida, serán penalizados con un recargo del 20%.
Esta penalidad no los libera de volver al lado de la pre-partida y partir correctamente, so pena de ser clasificados como OCS (On the Course Side) si no lo hacen. Esta penalidad sólo puede ser levantada si la regata es postergada o anulada antes de la señal de partida, pero permanece firme ante una llamada general y si fuera anulada, vuelta a correr o postergada para otro día. Esta penalidad es acumulativa y si en la próxima partida con este sistema el competidor vuelve a ser registrado como infractor acumulará una penalidad del 40% (20+20).
También puede utilizarse la combinación de los dos sistemas anteriores, izando conjuntamente Z con I, pero este procedimiento es raramente aplicado.
4) Por último la Bandera Negra, cuya metodología es la más conocida por todas las flotas. Su aplicación está prevista en la regla 30.3 y aquellos que en el último minuto previo a la señal de partida reencuentren en el triángulo formado por la línea de partida y la primera marca del recorrido serán penalizados con BFD que significa la descalificación de esa regata sin audiencia, aún en el caso que hubiere una llamada general, una anulación, una postergación y la regata sea luego corrida en otro momento u otra fecha. Si la regata recibe una llamada general o anulación después de la señal de partida, los números de vela de los infractores serán desplegados por la CR antes de la próxima señal de atención y los infractores no podrán competir aun si fuera largada nuevamente o fuera postergada para otra fecha. Si participaran en esa regata recibirán como clasificación un DNE (descalificación que no puede descartarse).
Y los derechos del niño? 
Este es el primer siglo, en la historia del mundo, que empieza con Derechos del Niño. Algunos padres y coaches reclaman en favor de su aplicación en regatas concurridas que derivan en bandera negra.
Me congratulo con los menores y festejo que hayamos sido capaces (los mayores) de redactar algo semejante que los protege y ampara de los abusos a que fueron sometidos  por siempre.
Pero antes de poner los derechos en conocimiento de los niños recordémosles que no hay derechos sin deberes y que sus dos primeros deberes son:
1) Honrar al padre y a la madre.
2) Respetar el Reglamento de Regatas.
Que así sea!!! Nos vemos regateando.

 

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