CSS Drop Down Menu by PureCSSMenu.com

       

Relato de un líder: Terry Hutchinson

0

 

         
¿Cómo te describirías a ti mismo?
“Una persona muy centrada en su trabajo, muy competitiva, y que odia perder. Aparte de eso, adoro el concepto de equipo navegando”

¿Cuándo decidiste convertirte en regatista?
“Crecí en el agua y la navegación siempre me ha gustado, ya que me daba la independencia que buscaba siendo un niño, y siempre desde entonces. A mi padre le encantaba ir de crucero, pero fue mi madre la que me introdujo en las regatas. La recuerdo levantándome a las cuatro o cinco de la mañana; todavía puedo rememorar aquellas emociones como si fuera ayer”.

Lo más importante navegando es...
 “…respetar a tus rivales, ser humilde en la victoria y generoso en la derrota”.

¿Qué ves cuando miras al mar?
“¡Oportunidad!. Pero, por supuesto, hay momentos en los que salgo con la familia y vuelvo a aquella sensación de independencia que sentía cuando tenía nueve años”.

¿Cuál ha sido tu mejor día de navegación?
“Creo que hay un par de ellos. De hecho, recuerdo un magnífico día de 14-15 horas de navegación en la Voile/Tour de France, rodeando el extremo Norte del país; toda la temporada 2008 fue magnífica, porque ganamos el Circuito Audi MedCup y el Mundial, y lo pasamos genial”. 

¿Y cuál ha sido tu peor día de navegación?
“En la America’s Cup de 2003, con “Stars and Stripes”. Disponíamos de un enorme potencial, pero debido a problemas internos no pudimos aprovecharlo. Además, teníamos mucha presión encima, e incluso llegamos a hundir un barco, así que...”

¿Crees que los regatistas profesionales vivís en vuestro propio planeta?
“He de decir que, siendo un estadounidense que pasa mucho tiempo fuera de casa, y especialmente en Europa, he ampliado mi punto de vista y cambiado mi percepción sobre los Estados Unidos. Creo que nuestro trabajo nos lleva a respetar al resto del mundo. A veces, cuando escucho hablar a mis amigos, los que nunca han salido de casa, sacudo la cabeza y pienso: ‘ahí fuera hay mucho más, tíos’. Lo considero un privilegio, que mis hijos tengan la oportunidad de crecer de manera distinta, aprendiendo desde pequeños a respetar a los demás, sobre todo a las culturas diferentes y a las minorías”.  

¿Son la vela profesional y las relaciones/familia términos contradictorios?
“Bueno, siempre supone presión para las relaciones, por supuesto. Pero creo que en ese sentido soy afortunado, porque mi mujer apoya totalmente lo que hago, y lo divertido del caso es que no querría que hiciese otra cosa, porque ella es muy independiente. Siempre me quejo cuando me voy de casa, y ella siempre me dice: “sería un error que renunciaras a navegar, porque yo puedo hacer el papel de ambos mientras estás de servicio”. Así que tengo suerte. No obstante, intento ser muy estricto tanto en el campo de regatas como en el ámbito familiar. Pero como regatista profesional no ganas tanto como otros deportistas, así que nuestra vida laboral es más larga y eso supone compaginar durante más años trabajo y familia, comparado con un baloncestista, por ejemplo, que sólo necesita 15 buenos años para poder retirarse y pasar el resto de su vida con la familia”.

¿Cuál es tu sueño en la vela?
“Me gustaría ganar la America’s Cup. La última vez, en Valencia 2007, navegué con Emirates Team New Zealand, y sólo nos quedamos a tres regatas de la victoria; creo que navegamos increíblemente bien, y me gustaría superar aquellas tres regatas algún día”.
 
¿Dónde te ves dentro de cinco años?
“Navegando, sin lugar a dudas”.


Serie de entrevistas Retrato de un líder, por Roberto Lalli delle Melebranche

 

© copyright 2010

Free counter and web stats